11. Saltar sobre una zanja
(Am Graben - p.50-52)
del Sr. Hans Baumann

Saltar [1]
-- 4 chicos tienen que saltar una zanja.
-- El pequeño Juan está montando un escándalo.
-- Cuando uno le extiende la mano, ni siquiera necesita que
la tenga para saltar la zanja.
Werner y Fritz, Kurt y el pequeño Juan llegaron a una zanja
ancha y profunda.
"Debemos regresar", dijo el pequeño Juan.
"Eso está fuera de cuestión", dijo Werner. Corrió, saltó y
ya estaba allí.
Luego Kurt saltó y luego Fritz también.
"¡Saltad!" gritaron los tres desde el otro lado. Sin
embargo, el pequeño Juan no se atrevió (no tenía el coraje).
"¡Pareces una rana!" se burló Kurt de él. (p.50)
"Tiene razón, soy una rana", pensó el pequeño Juan.
Werner dijo: "Te llevaré a mi espalda y saltaré otra vez."
'Entonces los dos caeremos en la zanja', pensó el pequeño
Juan.
Entonces Fritz dijo: "Si la zanja no fuera tan ancha,
¿podrías cruzarla?"
"¡Entonces sí!" dijo el pequeño Juan.
Fritz puso un pie en el borde de la zanja, extendió la mano
hacia Juan y dijo: "¡Aquí, mi mano es el borde!"
El pequeño Juan solo miró la mano de Fritz. Pensó: 'No está
tan lejos.'
Corrió y estaba allí.
Fritz dijo: "¡Ya ves! Ni siquiera necesitabas mi mano."
Y los cuatro siguieron su camino.
12. Steffi va al parque infantil
(Steffi geht auf den Spielplatz - p.52-53)
por Irina Korschunov

Niños en arenero [2] -- Arenero con excavadora de juego
[3]
-- Steffi va al parque infantil pero no la dejan jugar
porque todavía es pequeña.
-- Viene un Pedro y juega con Steffi a los columpios y
juegan juntos con la excavadora de juegos cavando un
agujero.
Steffi va al parque infantil con su madre.
"Quiero hacer pasteles de arena", dice ella. "Y cavar un
agujero."
Ya hay otros niños sentados en el arenero. Están
construyendo casas, carreteras y garajes para sus coches
pequeños.
"Yo también quiero jugar", dice Steffi. Pero los niños son
todos mucho más grandes que Steffi.
"Vete", dice un chico. "No jugamos con niños tan pequeños."
"Sigues siendo un bebé todavía", dice una niña.
"¡No soy un bebé!" grita Steffi.
Ella le lanza arena a la niña y los niños la apartan.
Steffi está molesta. Ya no quiere jugar.
"Quiero irme a casa", dice.
La madre aconseja: "Dejes los niños mayores en paz. Vamos,
vamos al columpio un poco."
Pero Steffi no tiene ganas. Se coloca cerca del columpio y
dice: "Quiero irme a casa."
Ahora viene un chico con un pulóver rojo y tiene una
excavadora de juego en sus brazos.
Él pregunta: "¿Queremos columpiarnos?" (p.53)
Steffi no responde.
Ahora dice el chico: "Vamos" y pone su excavadora en el
piso. Se sienta en el columpio.
"Vamos", dice otra vez.
Entonces Steffi se sienta a su lado y columpian juntos.
"Me llamo Pedro", dice el chico. "¿Queremos jugar con mi
excavadora?"
Después él lleva Steffi al arenero. Los otros niños siguen
allí. Pero Steffi ahora está jugando con Pedro. Están
cavando un agujero grande y profundo (p.53).
13. Comida de liebres uno dos tres
(Hasenfutter eins zwei drei - p.57-58)
por el Sr. Janosch

Liebre [4] -- Niños de liebres, liebritos [5]
-- Una familia de liebres va a comer su comida de liebres.
Oh, ahí está la madre liebre cocinándo
En la cocina hay comida de liebre.
Se remueve en la olla 1 2 3
Col rizada, col, puré de patatas.
Y de postre 5 6 7
Hay remolachas dulces.
¿Oyen a los niños liebres cantar?
¿La madre tiene que traer la comida?
Las cucharas ya están listas,
Y el liebre más pequeño grita:
"Por fin queremos comer, madre.
Queremos nuestra comida de liebres.
Por fin queremos 1 2 3
Col rizada, col, puré de patatas.
Y 1 2 3 4 5 6 7
De postre, remolacha dulce."
"No", dice la señora Mamá,
"El padre ni siquiera ha llegado todavía."
1 2 3 4 5 6 7
¿Dónde ha ido el padre?
Oh, los niños liebres están esperando,
Y el padre está en el jardín.
Hay que regar las zanahorias,
Comprueba si las flores están brotándo.
Y ahuyentar las orugas desde la col (p.57).
Y lleva el heno a casa.
Y rastrilla la tierra con el rastrillo,
Y hacer agujeros con una pala.
También hay que cuidar las cebollas.
"Oh no, prefiero yo de hacerlo mañana,"
Dice el padre 8 9 10,
"Porque tengo que irme a casa,
Donde mis hijos liebritos me esperan.
Y yo sigo sentado en el jardín."
Toma una mano llena
De la buena coliflor.
"Oh, ahí viene el padre ya,"
Grita uno de los hijos de liebres,
"Ahora por fin podemos comer, madre."
¡Oh sí, qué buena está la comida de liebres! (p.58)
14. El erizo en el espejo
(Der Igel im Spiegel - p.59-62)
por el Sr. Dimiter Inkiow

Herizo en el bosque [6] -- Espejo en el bosque [7]
-- Un erizo se ve a sí mismo en el espejo y piensa que es
otro erizo.
-- Al final el mismo erizo ve cuatro erizos cada uno con una
novia, entonces salen ocho erizos.
Una vez en el bosque, un erizo joven encontró un espejo.
El joven erizo se miró en el espejo -
¿Y qué vio? Un erizo.
"¡Saludos, erizo!"
dijo el joven erizo al erizo del espejo.
Y asintió educadamente.
El erizo del espejo también asintió educadamente.
El joven erizo olfateó al erizo en el espejo.
Y el erizo del espejo olfateó al erizo joven (p.59).
"Dime", le preguntó el joven erizo al erizo en el espejo,
"¿No puedes salir de tu casa?"
Y le miró con inquisición.
El erizo del espejo también miró al joven erizo frente al
espejo con mucha curiosidad.
"No te preocupes, amigo mío. No estarás encerrado ahí para
siempre.
¡Te liberaré!"
dijo el joven erizo frente al espejo.
"¡Lo juro!"
Y levantó la pata solemnemente.
El erizo del espejo también levantó la pata.
El erizo frente al espejo se fue a buscar una piedra.
Entonces vio cómo el erizo del espejo también se fue a
buscar una piedra.
El joven erizo regresó con una piedra en la pata (p.60).
Entonces vio cómo el erizo del espejo también volvió con una
piedra en la pata.
Todos golpearon el espejo con su piedra, con todas sus
fuerzas.
Entonces el espejo se rompió en cuatro pedazos. Y de repente
había cuatro erizos. Un total de cuatro erizos.
Esto sorprendió mucho al erizo frente al espejo.
Se asustó y salió corriendo.
Y vio cómo los cuatro erizos en los cuatro trozos rotos de
espejo también huyeron.
Cuando el joven erizo volvió después de un rato, todos
volvieron de repente. El joven erizo estaba muy contento con
esto y decidió visitar a sus nuevos amigos con regularidad.
Y lo hizo. Durante días. Hasta que un día dijo (p.61):
"Adiós, amigos míos. Voy a buscar novia ahora. Si encuentro
uno, la presentaré a Ustedes."
Les daba su señal de adiós con la pata. Y los erizos en las
cuatro piezas del espejo le devolvieron el saludo.
Después de dos semanas, el joven erizo volvió con una
esposa. Entonces salió una grande sorpresa lo que le asustó.
Porque los cuatro erizos en las cuatro piezas del espejo
también tenían novias. ¡Cómo genial fue eso!
15. Muchas mentiras
(Lauter Lügen - p.63-64)
de la Sra. Sibylle Mews
-- un cuento con mentiras sin fin
No lo debe creer, pero el jueves pasado todo fue diferente a
lo habitual.
Cuando me levanté, los árboles extendían sus raíces hacia el
cielo, el prado tenía hierba roja, los pájaros ladraban y
los perros decían "Iah".
Rápidamente me puse el abrigo con los pies, me puse los
zapatos en mi cabeza y me alejé caminando de manera firme.
No había avanzado mucho cuando vi coo un carro tiraba un
caballo. El granjero me gritó enfadado diciéndome que yo
vaya a darle paso, y la gallina tenía una cesta en su regazo
con la agricultora despulumada.
"¿A dónde vas, buen amigo?" Le pregunté al granjero.
"Al pueblo de arrogancia, detrás de la montaña
Cómotuquieras", comentó el agricultor, "allí las vacas dan
vino en lugar de leche, y de los pozos brota el puro jugo de
cebada [cerveza]."
"Yo también quiero ir allí", dije, pero el granjero advirtió
ladrando:
"Tú no llegarás, pero solo sonsa gente vaya a llegar allá:
el que sea más tonto que el ganso más tonto, más feo que la
noche más negra y más travieso que el gorrión más descarado.
Debes saber: tú también puedes ir por allá cuando cumples
las cosas siguentes: si puedes tejer redes con mentiras
(p.63), construir casas con cartas (casa de naipes),
construir castillos con aire y hacer un elefante de un
mosquito, ¡entonces también puedes aparecer allí!"
Ahora me hizo una nariz larga, tomó sus piernas con la mano
y se escapó. Le vi desaparecer en una nube de polvo.
Así fue el jueves pasado, puedes creerlo o no.