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Historias: Ossowski 1 a 5

1. Niños como perros - 2. León levantando una mano - 3. Peluche - 4. Cocina "Waul" y huevos - 5. 1000 veces, lentes+cadena de oro

Perro con un hueso    Amphipolis (Grecia del Norte): monumento
                  del león   Peluche de
                  oso en el bosque    Cocina antigua como un "Waul"   Eier
Perro con un hueso [1] -- Amphipolis (Grecia del Norte): monumento del león [2] -- Peluche de oso en el bosque [3] --
Cocina antigua como un "Waul" [4] -- Huevos [5]
El código
                  "1000"   Lentes con diario   Cadena de oro
El código "1000" [6] -- lentes con diario [7] -- cadena de oro [8]

Presentación y traducción por Michael Palomino (2026)

de: Cuéntame algo. Historias de minutos para presentar. Elegido por el Sr. Herbert Ossowski. Dibujos de Frantz Wittkamp.
(orig. alemán: Lies mir doch was vor. Minuten-Geschichten zum Vorlesen). -- dtv 1986 - 3a edición 1987

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Contenido

1. El domingo de tonterías
2. Sabine y el león en el parque de la ciudad
3. La historia del osito de peluche
4. Anna prepara el desayuno
5. Dos niños ordenados



1. El domingo de tonterías
(Der Unsinnsonntag - p.19-20)
por Sra. Elisabeth Stiemert

-- Los niños construyen una caseta para perros.
-- Un hueso y una piel de salchicha.

Perro con un hueso
Perro con un hueso [1]

Traducción:

Un domingo por la mañana, un niño y una niña tenían un gran deseo de hacer tonterías. Empezaron mientras aún estaban en la cama. Construyeron una casa con sus almohadas en su cama. Se suponía que iba a ser una caseta para perros, y luego jugaron a los perros.

Cuando la madre entró en la habitación y se sentó junto a ellos, "Buenos días, vosotros dos", respondieron como perros. Ladraban "wau, wau". Se arrastraron por el pasillo hasta el baño, y en el baño también ladraron otra vez "wau, wau". Ladraron hasta que el padre llamó muy fuerte en la puerta.

"La mesa con el desayuno está puesta!"

Entonces los perros aullaron en el baño. Gritaron de alegría porque sabían que habría torta de cereza por la mañana del domingo.

Pero cuando los dos entraron en la habitación, la mesa estaba puesta solo para el padre y para la madre. Para el niño y la niña, dos platos para perros estaban en el suelo junto a la mesa. ¡No había torta de cereza, no! En un plato había un hueso y en el otro una piel de salchicha, un desayuno como a los perros. ¡Pero los niños querían torta de cereza! Ahora ya no querían ser perros, y así lo dijeron.

Entonces, el padre y la madre rieron, y cuando los niños recibieron torta de cereza, también se rieron.

Después de la comida, los niños empezaron a decir otras tonterías. El padre también los copiaba, y por la tarde la madre dijo: "¡Hoy ha sido un verdadero domingo de tonterías!"



2. Sabine y el león en el parque de la ciudad
(Sabine und der Löwe im Stadtpark - p.21-22)
por Sra. Tilde Michels

-- El monumento del león en el parque.
-- El león saluda con su pata.

Amphipolis (Grecia del Norte): monumento
                  del león
Amphipolis (Grecia del Norte): monumento del león [2]

Traducción:

Cuando el padre llega a casa por la tarde, llama inmediatamente: "¡Hola! ¿Dónde están mis niños?"

Entonces los tres se lanzan sobre él. Se agarran a su cuello, saltan a su espalda y se aferran a sus piernas hasta que apenas puede moverse.

"¡Ayuda, ayuda!" grita. "No son mis hijos en absoluto. Son pequeños monstruos!"

Entonces los pequeños monstruos se ríen y hacen peores con él. Solo lo dejan libre cuando promete de contar una historia.

Las historias que cuenta el papá son mayormente sus propias experiencias. Incluso la del león, que Sabine siempre quiere oír.

En la entrada del parque de la ciudad hay un león hecho de piedra. Cuando el padre va a trabajar, tiene que pasarlo. Y les dice a los niños que el león levanta la pata cada vez para saludarle.

Los gemelos tienen caras de incredulidad, pero Sabine está firmemente convencida de eso.

"¿El león ha levantado la pata otra vez, papá?" pregunta ahora.
"Por supuesto. Siempre lo hace."
"¿Solo para ti?" (p.21)
"Sí, abeja, solo para mí. Cuando paso junto a él, le digo 'buenos días' o 'te deseo buenas noches', y entonces levanta la pata."
"¿Por qué solo la levanta delante de ti?" pregunta Sabine.
"Sí, ya sabes," responde el padre, "imagino que no está completamente hecho de piedra. Creo que tiene corazón y que puede vivir si quiere."
"¿Y los demás no se lo creen?"
"No."

Abeja se asiente. "Entonces el león tiene razón en no levantar la pata delante de los demás."

Ella está orgullosa de que solo su padre experimente algo tan misterioso. Los gemelos pueden sonreír todo lo que quieran. (p.22)




3. La historia del osito de peluche
(Die Teddybär-Geschichte - p.23-25)
por Sra. Sigrid Heuck

-- Un cachorro de oso se vuelve independiente.
-- Salen jugando un niño de oso con un niño humano jugando empujando, balanceándose y jugando pelota.
-- El niño oso sueña de su familia y lo llevan a sus padres osos en el bosque.
-- La Madre Osa está cosiendo un osito de peluche para el niño humano.

Peluche de
                  oso en el bosque
Peluche de oso en el bosque [3]

Traducción:

En un bosque donde los árboles eran especialmente densos y siempre hacía un poco de crepúsculo (poca luz), una vez vivió una familia de osos.

"No seas tan descarada (un sabelotodo) y quédate siempre detrás de mí", dijo la Madre Osa a su cría cuando paseaban juntas por el bosque.

Al principio, el pequeño oso se portaba bastante bien. Pero a medida que crecía, escuchaba las palabras de su madre con SOLO UN oído, luego solo con UN MEDIO oído, y finalmente con NINGUNO más.

"Me encantaría saber", el niño murmuró para sí, "cómo es la vida detrás de los árboles."

Y un día, cuando el Padre Oso y la Madre Osa no prestaban tanta atención, el pequeño oso salió corriendo.

Corrió por el bosque, por praderas y campos.

Como ya estaba algo cansado, se detuvo frente a una casa rodeada de un pequeño jardín.

Una chica fue sentada en un banco llorando.

"¡Nadie juega conmigo!" gritó. Las lágrimas corrían por sus mejillas.

El niño oso miró a la niña. 'Cómo me gustaría jugar con él', pensó. (p.23)

"Si quieres", gruñó, "entonces podemos empujarnos un poco."

"¿Cómo funciona eso?" preguntó la chica con curiosidad.

"Me empujas con tu dedo meñique (dedo pequeño) y yo te empujo con la nariz, y quien se pone brusco ha perdido."

La chica estuvo de acuerdo.

El niño oso saltó la valla y jugaron a empujar hasta que no querían más.

Más tarde, la niña le enseñó su columpio al pequeño oso. Jugaron columpio, jugaron al balón y rieron juntos.

Por la tarde, cuando era hora de acostarse, al pequeño oso se le permitía dormir en el carrito de la muñeca. La madre de la niña lo cubrió como si fuera su propia hija.

Por la noche, el niño oso soñaba del bosque, del Padre Oso y de la Madre Osa. Estaban llorando porque su hijo se había escapado.

Cuando el pequeño oso se despertó en la mañana siguiente, estaba enfermo. Fue temblando con todas las patas.

"¿Qué te pasa?" le preguntó la niña.
"Estoy helado", gruñó el niño oso con disgusto.
"Pero tienes un pelaje espeso. ¿Cómo es posible de tener frío ahí?"
"Tengo frío bajo el pelaje", lamentó el oso. "De alguna manera dentro." (p.24)

Entonces la niña llamó a su madre, y la madre llamó a su padre. Todos discutieron qué se podría hacer por el osito.

"Creo que es la nostalgia", dijo el padre de repente.

Y como era un hombre bien educado y sabía dónde vivían los osos, cogió al pequeño osez a caballito y lo llevó de vuelta al gran bosque. Lo llevó a donde los árboles eran especialmente densos y donde siempre había un poco de crepúsculo (poca luz).

La Madre Osa y el Padre Oso se alegraron al ver a su hijo de nuevo. La abrazaron, y el pequeño oso estuvo salió sano de inmediato.

Pero ahora fue la niña que lloraba porque le hubiera gustado de seguir la vida con este osito.

Entonces la Madre Osa se sentó y le cosió un pequeño oso peluche.

"Se parece exactamente a mi osito", dijo la niña pequeña y tomó felizmente el peluche en sus brazos. (p.25)




4. Anna prepara el desayuno
(Anna macht Frühstück - p.26-30)
por Sra. Esther Dischereit

-- Anna y su padre van a desayunar a casa de Maya.
-- Maya tiene que cocinar 5 huevos, pero todavía está muy cansada.
-- La cocina antigua es un "Waul".
-- Poner huevos en la leche - o ponerlos en el agua.
-- Anna ajusta la cocina: ajustar el "Waul" - se calienta.
-- Y al final sale el desayuno.

Cocina antigua como un "Waul"   Eier
Cocina antigua como un "Waul" [4] - Huevos [5]

Traducción:

Siempre los sábados, Anna y su padre tomaron un desayuno en la casa de Maya. Maya vive en otra ciudad. Entonces, primero tuvieron que levantarse temprano para llegar a la casa de Maya a tiempo para desayunar. Maya había preparado la mesa ya.

Hoy es otro sábado, y Anna y su padre han llegado muy temprano a casa de Maya. Aún no está vestida adecuadamente (p.26). Falta una media, el pelo aún no está peinado, los ojos casi cerrados, especialmente el izquierdo. Porque ayer salió mucho tiempo afuera, y ahora se mueve sigilosamente (sin ningún ruido) por la cocina como un fantasma.

Ahí - Anna ya lo ha visto: No hay huevos en la mesa.
"Eh, eh, eh, eh, por favor, quiero comer huevos", mendiga Anna.
"Los haré enseguida", dice Maya.
"Eh, eh," dice Anna, y anima a Maya a que se dé prisa un poco.

Primero, Maya saca una olla del armario, luego vierte leche y coge dos huevos en la mano.

"Eh, eh," dice Anna de nuevo, "¿no hay un huevo para mí?" (p.27)

"Ay, ay, vaya, ¿cuántas personas somos?" pregunta Maya. Anna lo piensa un poco y luego grita rápidamente: "Cinco."
"Qué raro", dice Maya, "¿el ladrón Hotzenplotz está comiendo con nosotros hoy? ¿Y quizá también tu elefante?"
"Sí, sí", grita Anna.
"Muy bien: Fueron Anna, el elefante, Maya y el padre de Anna - ah, sí, y el Sr. Hotzenplotz. Eso son cinco."

Entonces, tenían dos huevos de la nevera ya. Ahora todavía faltan tres. Maya está a punto de meterlos en la leche.

"Eh", grita Anna, "cuidado, eso está mal. Los huevos no deberían estar en la leche. ¿Sería mejor que yo voy a hervir los huevos?"
"Está bien", dice Maya (p.28), "y voy a tener tiempo para vestirme rápidamente."

El padre de Anna va a comprar pancitos. Ahora Anna está sola frente a la estufa. De repente, él le parece un gran monstruo con una boca voraz. Como un enorme "Waul", piensa Anna, especialmente cuando la puerta del horno está un poco abierta.

Y ahora, ella virtió la leche de la olla en un bol. Luego faltó subir a la silla para lograr de abrir el grifo para verter agua en la olla. ¡En corto tiempo, la olla está llena!

Luego, ella baja de la silla, pone los cinco huevos en la olla y los pone en la cocina (p.29), en uno de los tres platos negros.

"Hihi", sonríe el Waul, "ahora no sabes cómo encenderme."
"Eso no es justo de todo", dice Anna, "puedo girar un poco el botójn de tu barriga, te vas a iluminar."
"Yaya," responde el monstruo, "¡no sabes dónde!"

¡Y sí, Anna lo sabe! Hay cuatro botones. Debajo de cada uno hay una imagen. En él puedes ver cual botón pertenece a cual fogón. La placa pequeña delantera es la correcta. La olla ya está puesta. Entonces, falta manejar el primer botón. Se enciende una pequeña luz (p.30). El fogón se pone caliente.

Anna ahora se aleja del Waul. Él realmente le sonríe con su boca grande.

"¿Por qué no me tocas?", grita. Pero Anna no extiende la mano. Sería risible que le tocaría cuando él está caliente brillando.

'Le voy a mostrar algo a ese Waul', piensa ella. Ya puede oír cómo el agua en la olla empieza a hervir. El Waul vibra. ¡Que una niña tan pequeña le ha ganado!

Y cuando Maya sale del baño, no puede creer lo que ve. De hecho, los huevos ya se están cocinando alegremente (p.31). Retumban (mueven) en su olla y se ríen del Waul.

¿Qué hay ahora en la mesa del desayuno? Mantequilla, mermelada, sal, azúcar, leche, una cafetera negra con flores, miel, un poco de queso y salchicha (embutido) y cinco huevos:
uno para Anna,
uno para el padre de Anna,
uno para Maja,
uno para el elefante y
uno para el Sr. Hotzenplotz.

Provecho.




5. Dos niños ordenados
(Zwei ordentliche Kinder - p.33-36)
del Sr. Dimiter Inkiow

El código "1000"   Lentes con diario   Cadena de oro
El código "1000" [6] -- lentes con diario [7] -- cadena de oro [8]


-- dos niños deben sufrir cuando su mamá grita varias veces que "1000 veces" dijo que los niños deberían ordenar sus cosas. Pero eso es mentira, porque jamás fue 1000 veces
-- luego los niños están ordenando las cosas de los padres y los padres ya no encuentran las cosas suyas: unas gafas y una cadena de oro se han puesto en el "lugar correcto".

Traducción:

Un día, mi hermana Klara y yo [el hermano] oímos a mamá quejarse de nosotros a papá en la cocina: "Los niños son tan desordenados", dijo ella. "¡Qué desastre! No sé qué hacer. He hablado con ellos sobre ello 1000 veces. Lo dejan todo atrás. Tengo que limpiar todo el día después de ellos. 1000 veces les he dicho que vayan a ordenar su habitación. Parece un cuarto de chatarra. Pero no pasa nada."

El papá suspiró.
Fue mirando a Klara.
Klara fue mirando a mí.

Ambos estábamos muy indignados. Corrimos a la cocina y hemos gritado: "¡Eso es mentira! No nos dijiste 1000 veces que deberíamos ordenar la habitación de niños."

"¿No te dije hace una hora que vayas a ordenarlo?"

"Sí, pero eso solo fue UNA vez."

"¿Y ayer? ¿Y anteayer? ¿No te dije de ordenarlo?"

"Sí", dijo Klara, "pero eso no es 1000 veces (p.33). Mil veces es cuando nos dices mil días seguidos para ordenar."

La mamá suspiró: "Ya te lo he dicho muchas veces. Entonces, una vez más: Por favor, pongan en orden su habitación de niños. Quiero que sean dos niños decentes a partir de hoy. ¿Entendido?"
"¿Entendido?" preguntó papá.

Asentimos y fuimos a nuestra habitación. Allí decidimos de convertirnos en dos niños bastante decentes.
"¿Pero cómo convertirse en un niño decente?" pregunté.
"Muy simplemente", explicó Klara. "Tienes que ordenar todo. Si ves algo que no está en su sitio, tienes que ponerlo en su sitio."
"Bien", dije, "lo haré. Voy a poner todo a su sitio correcto."

Inmediatamente miré a mi alrededor con atención para ver qué no estaba en su sitio en la habitación de los niños. Pero no encontré nada.
"Tienes que ordenar tus juguetes", dijo Klara. "Están dispersos por todas partes."
"Eso no es cierto en absoluto. Todos están en su sitio."
"¿Y qué hacen los coches debajo de la cama?"
"Ahí es el parqueo subterráneo." (p.34)
"¿Y la excavadora que está bajo la mesa?"
"Hay un pozo de construcción. ¿Pero qué hacen tus muñecas en la silla?"
"Están sentados", dijo Klara. "¿Dónde más pueden sentarse?"

Hemos continuado buscando lo que podíamos limpiar y hemos encontrado dos chicles. Uno para Klara y otro para mí. Y como el lugar adecuado para masticar chicle es la boca, les hemos puesto directamente. Luego hemos masticado más siguiendo buscando lo que todavía faltaba a ordenar.

[Ahora vienen las lentes y la cadena de oro en el "lugar correcto"]

En el sofá del salón hemos encontrado las lentes del papá cerca del periódico. No estaban en su lugar correcto. Inmediatamente los metí en la chaqueta del papá en el ropero. Y luego hemos visto el collar dorado de la mamá: estaba en el cenicero en la mesa del salón. Klara lo cogió inmediatamente y lo guardó en la bolsa de teatro de la mamá en el armario.

"El cenicero no es su lugar correcto", dijo ella. "Ahora por fin sabemos quién es un desastre en esta casa."

Después de haber puesto algunas cosas en su sitio, hemos salido a jugar. Regresando el papá estaba desesperado buscando sus lentes por toda la vivienda. Y la mamá (p.35) estaba buscando su cadena dorada por todas partes. Ambos estaban muy emocionados. La mamá murmuró para sí misma:

"Alguien robó mi cadena de oro. ¿O lo he perdido? Ayer lo tenía en la mano... Alguien me la robó..."

"Mis lentes deben estar por aquí en algún sitio", dijo papá, "He leído mi periódico esta mañana. Niños, ¿no habéis visto la cadena dorada de mamá y mis lentes?"
"Sí", dijo Klara. "Las hemos ordenado..."
"¿¿¿Qué han hecho???"
"Las hemos puesto en su lugar correcto porque nos hemos convertido en dos niños decentes." (p.36)

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Fuentes de fotos
[1] Perro con hueso: https://pixabay.com/de/vectors/knochen-spielzeug-haustier-hund-310802/
[2] Monumento de león en la ciudad de Amphipolis (Grecia del Norte): https://pixabay.com/de/photos/amphipolis-griechenland-löwendenkmal-7403613/
[3] Peluche de oso en el bosque: https://pixabay.com/de/photos/teddybär-bär-plüschtier-524251/
[4] Cocina antigua como un "Waul": https://pixabay.com/de/vectors/kocher-herd-retro-rosa-haushalt-295135/
[5] Huevos: https://pixabay.com/de/vectors/search/eier/
[6] 1000: https://pixabay.com/de/illustrations/geldschein-1000-mark-inflation-1922-1497093/
[7] Lentes con diario: https://pixabay.com/de/photos/nachrichten-aktie-zeitung-brille-761409/
[8] Cadena de oro: https://pxhere.com/de/photo/1005996

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